Jose Luis Arribas. In memoriam


foto jose luis arribas 2Al Dr. José Luis Arribas Llorente. IN MEMORIAM.

Nuestro compañero y amigo, el Dr. José Luis Arribas Llorente (1944-2012), ha fallecido recientemente, dejando un hueco entre nosotros que será imposible de rellenar.

Vallisoletano de nacimiento pero zaragozano de adopción, siempre llevó, ya desde niño, una vida intensa y ajetreada, acompañando a su padre en sus destinos de militar. En su juventud tuvo tiempo de ser cantante de grupo de música pop, director de grupo de teatro, futbolista en los juveniles del Real Zaragoza, delegado de su curso en la universidad y hasta vivió el Mayo del 68 en París, como tantos españoles inconformistas de la época.

Cuando sentó la cabeza, estudió Medicina en la Universidad de Zaragoza y se especializó en 1971 en Microbiología en el Instituto Pasteur de París. Profesor de Microbiología de la Universidad del País Vasco y durante unos años profesor de Bioestadística de la Universidad de Zaragoza, pronto se sintió atraído, como otros muchos profesionales de la Microbiología, por las oportunidades profesionales que brindaban los recién creados Servicios de Medicina Preventiva de los hospitales.

José Luis Arribas ha sido una figura destacada dentro de nuestra especialidad. Supo combinar, no sin dificultades, la dualidad que siempre acompañó su vida, microbiólogo de formación y preventivista en su desarrollo profesional, docencia universitaria y actividad asistencial. Desarrolló una amplia carrera científica y profesional y un papel de impulsor de grandes proyectos. Casi toda su vida profesional la ha dedicado, como Jefe de Servicio de Medicina Preventiva del Hospital Miguel Servet, al desarrollo de la Medicina Preventiva hospitalaria.

En 1976, inició en el Hospital Miguel Servet, una de las primeras unidades docentes de formación de especialistas en Medicina Preventiva y Salud Pública de nuestro país, de cuyas promociones fue el Dr. Carlos Aibar el primer residente, el Dr. Salvador Pastor el segundo y la tercera, la Dra. Pilar Farjas, actual Secretaria General de Sanidad. Esta actividad docente, de la que estaba particularmente orgulloso. José Luis, formó a decenas de especialistas, entre los que nos encontramos los abajo firmantes y le hizo director de decenas de tesis doctorales.

Compatibilizó sus funciones en la sanidad pública con su consulta y Laboratorio de Análisis Clínicos y de Microbiología. Testigo excepcional de la irrupción del SIDA en los años 80, comprendió como pocos la importancia de esta enfermedad y supo ponerse al frente de las campañas institucionales y ciudadanas de prevención contra el SIDA. Antes de que llegaran los centros públicos de prevención contra el SIDA, su consulta se convirtió en lugar de peregrinaje habitual de muchas personas con riesgo de SIDA, aunque no siempre pudieran pagarle. Impartió decenas de conferencias, fue asesor habitual de autoridades sanitarias y participó en numerosos estudios de investigación sobre el SIDA.

Hiperactivo y seductor, luchador por sus ideales, dialogante, pero enérgico y cabezota como buen aragonés, buen amigo de sus amigos. Lector infatigable de prensa, llegaba casi siempre con retraso a todos los sitios y fue un defensor a ultranza del valor del título de especialista en MPSP. Los que lo conocimos supimos de su capacidad de liderazgo y del reconocimiento, consideración y respeto que inspiraba a otras personas, aunque no compartieran su visión de la profesión, especialidad e incluso de la vida.

José Luis fue también uno de los socios fundadores de la SEMPSPH y miembro activo de varias juntas directivas (Presidente entre 1997 y 2001). Le tocó vivir una época fructífera de la Sociedad en materia de grandes proyectos (EPINE, PREVINE, EPINETAC), pero difícil y convulsa para la especialidad de Medicina Preventiva y Salud Pública (conflicto de los Mestos, Servicios de Prevención de Riesgos Laborales, Programa Nacional de la Especialidad), que le restó tiempo y también salud. Abanderó como pocos la causa de lograr una especialidad moderna y reconocida por el entorno sanitario. Tenía una confianza ciega en que las generaciones de jóvenes residentes lograrían conquistar una especialidad de futuro.

La misma enfermedad, que le dejó sin recuerdos al final de su vida, le impidió despedirse como él hubiera querido de todos sus amigos y compañeros, pero le permitió vivir estos últimos años, feliz como un niño y lleno de cuidados. Allí nos recibía estos últimos años en su domicilio a los que acudíamos a verle, tan bien cuidado por Carmina, su esposa, que parecía que no le pasaba nada.

Descanse en paz nuestro compañero y amigo el Dr. José Luis Arribas. Sirva esta nota en la Revista como homenaje y reconocimiento de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene a uno de sus socios más destacados. Desde aquí os enviamos un caluroso abrazo para su esposa Carmina y toda la familia de José Luis.

Fdo.: Dra Mª Jesús Hernández y Dr. Juan F. Navarro.

 

Nuestro sitio web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar nuestros contenidos y servicios mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Al aceptar el presente aviso entendemos que da su consentimiento a nuestra Politica de Cookies.